martes, 15 de septiembre de 2015

Un poema para el inicio del curso

ÍTACA

Si vas a viajar a Ítaca,
desea que el camino sea largo,
lleno de aventuras, lleno de conocimientos.
 A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al enojado Poseidón no temas,
tales en tu camino nunca encontrarás,
si mantienes tu pensamiento elevado, y selecta
emoción tu espíritu y tu cuerpo tienta.
A los Lestrigones y a los Cíclopes,
al fiero Poseidón no encontrarás,
si no los llevas dentro de tu alma,
si tu alma no los coloca ante ti.
Desea que sea largo el camino.
Que sean muchas las mañanas estivales
en que con qué alegría, con qué gozo
arribes a puertos nunca antes vistos,
detente en los emporios fenicios,
y adquiere mercancías preciosas,
nácares y corales, ámbar y ébano,
y perfumes sensuales de todo tipo,
cuántos más perfumes sensuales puedas,
ve a ciudades de Egipto, a muchas,
aprende y aprende de los instruidos.
Ten siempre en tu mente a Ítaca.
La llegada allí es tu destino.
Pero no apresures tu viaje en absoluto.
Mejor que dure muchos años,
y ya anciano recales en la isla,
rico con cuanto ganaste en el camino,
sin esperar que te dé riquezas Ítaca.
Ítaca te dio el bello viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino.
Pero no tiene más que darte.
Y si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Así sabio como te hiciste, con tanta experiencia,
comprenderás ya qué significan las Ítacas.

                                                 Constantin Kavafis

miércoles, 20 de mayo de 2015

Deportes en Brasil

Si hablamos de deportes típicos de algunos países encontraríamos ejemplos como el fútbol americano en Estados Unidos, el croquet en Inglaterra, el jockey en Finlandia… y así en adelante. En el caso de Brasil, estos serían dos: el fútbol, por supuesto, y el vóley de playa… ¿Pero son estos realmente nuestros deportes nacionales? Desde un panorama internacional, la respuesta es un sí. Pero como brasileña, os digo que no: yo os voy a exponer cuatro actividades que TODO “brasileiro” que se presta practica. 1. Cerveza: lo tenemos más que asumido, beber “cerveja” es una manía de brasileños. No en vano se consumen 68.3 litros al año por habitante. 2. Ver fútbol: es, sin duda alguna, un deporte de alto riesgo. No jugamos en el campo, pero nos preparamos y sufrimos más que los propios jugadores. Cada vez que “tem jogo” (hay partido, referido exclusivamente a cuando juega la selección) las mujeres preparan aperitivos para abastecer a la reunión de amigos y familiares en la casa, los hombre compran bebidas, cada uno se pone su traje verde-amarillo… Pero lo peor viene cuando empieza el partido: a 80 gritos por gol, 20.000 insultos por injusticias, lágrimas, saltos… Buuf, así sí que se adelgaza. 3. Telenovelas: a partir de las cuatro/ cinco de la tarde, ya estuvo bien el día: es hora de descansar, sentarnos en el sofá y ver qué sucede en los nuevos capítulos de las seis distintas telenovelas (al menos) que se emiten cada día. 4. Reír de nuestras propias desgracias: en Brasil no todo es fiesta. A pesar de contar con infinitas riquezas, el país está castigado por varios aspectos negativos como la violencia, la pobreza, la corrupción… ¿Pero qué vamos a hacer, hombre? Habrá que reír, porque como lloremos se nos atasca la nariz. Firmado, Una brasileña exiliada.

viernes, 15 de mayo de 2015

55ª edición del Concurso Coca-Cola Jóvenes Talentos de Relato Corto

Un total de 272 alumnos asturianos de 2º de ESO han participado en la prueba escrita que se ha celebrado el viernes 17 de abril en la Facultad de Geología, en Oviedo.
Los alumnos seleccionados de nuestro Centro por el Departamento de lengua, para participar en el concurso, han sido: Nerea Rodríguez Méndez, Marta Gayol Gayol, Elena Menéndez Balsa, Patricia García Gutiérrez, Eire Sánchez Frías  y Martín Quevedo Poyal.

En esta edición, los jóvenes han recibido un folioscopio o flipbook, de manera que, pasando todas las páginas de este libreto, descubrían una frase que debían incluir obligatoriamente en su relato. A partir de ahí, los participantes disponían de dos horas para dar rienda suelta a su imaginación y elaborar un breve relato propio, que no debía sobrepasar los dos folios por las dos caras. En concreto, los participantes recibieron como estímulo narrativo la frase: “En aquel tiempo siempre estaba moviéndome”.

   ¡Enhorabuena a nuestros participantes y mucha suerte!
(Texto y fotografías: Belén García)